lunes, 12 de marzo de 2012

Mía

Mía estuvo presente desde el comienzo, desde que tengo 12 años; si bien Ana vino antes, Mía fue más constante. 
Nunca fui obesa, nunca llegué a eso, pero con 10 u 11 años pesaba 48 kilos... siempre fui la más gorda de mis amigas, la más gorda de mis primas, de mi familia en general. Era la gordita buena, que tenía muchos amigos, porque siempre estaba en el grupo de los más populares, pero era la fea del grupo. Como amiga, todos... ya para lo demás estaban las otras chicas, que eran lindas y flacas. 
Un día, una amiga de mi mamá, le sugirió que me llevara a una nutricionista; que probara, que iba a notar resultados inmediatos... claro, porque uno de mis grandes problemas, era que al no comer carne (sí, soy vegetariana) mi mamá se veía limitadísima con qué cocinarme, y siempre comía las mismas cosas, que terminaron embotándome como un cerdo. 
Creo que la nutricionista sólo me facilitó el hecho de acercarme a Ana, ya que con sus dietas no bajé nunca un gramo, sino subía y tenía que bancarme que la idiota me retara por no haber bajado de peso. Ahí comenzó la obsesión, vivía escapándome de mi casa para ir a una farmacia a pesarme, empecé a dejar de comer, salteando una comida, luego dos, y así empecé a pasar días enteros sin comer. Claro, para no tentarme me encerraba en mi pieza y lloraba por no poder ver a los demás comer sin querer arrebatarles la comida de las manos y devorarme todo, pero poco a poco lo fui dominando. Cuando terminé el primario, se acercaba la cena de egresados y yo necesitaba estar linda, lo necesitaba (nunca lo iba a lograr en esa noche, pero lo iba a intentar). Esperé a que todos se fueran a dormir la siesta, y vomité todo lo que había comido. Esa noche no probé bocado. La sensación de vació era lo que me hacía sentir hermosa, pesase lo que pesase. Y así fue. Nunca paré. Vomitar lo que comía se volvió un hábito, capaz uno de los más dañinos de mi vida... pero Mía me regaló una úlcera estomacal hace un año, para ayudarme a trascender y abandonar la comida definitivamente. Lo considero un regalo, sí. Vomitar duele, quita energías, quema por dentro y no es tan efectivo como no comer. Ahora, la mera presencia de comida en mi estómago me hace retorcerme de dolor, por eso la evito. Por eso ya no necesito comer, ya no me tienta. Trascendí. 

Before&After

3 comentarios:

  1. Hola guapa! No estoy aquí para Criticarte ni mucho menos, cada uno tiene su punto de vista, y yo respeto el tuyo.
    Yo siempre he sido rellenita, pero no me importaba hasta que un día me llamaron 'Gorda' empecé a no comer y todo el mundo se preocupaba por mi, era una maldita cría de 11 años...
    Deje de parte mi obsesión hasta ahora. Aveces, incluso vomitaba. Nunca he llegado a ser Mía o Ana, pero me gustaría charlar contigo algún día.

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    1. Hola chicas,sin darme cuenta he llegado a este blog, y me gustaría compartir algunas vivencias con vosotras ya que todas tenemos en común sentirnos "bien" con nuestro físico castigando de alguna manera nuestro cuerpo y mente.
      Siempre he sido gordita, y he visto como mis amigas lucían ropa preciosa y ligaba con chicos guapos, mientras yo era la simpática y la buena amiga confidente.
      Mi "obsesión" no empezó siendo tan niña, sobre unos 22 años mientras estudiaba mi carrera en la que veía que todas las chicas siempre iban monísimas con sus cuerpazos y yo era un barrilito, pero tengo que reconocer que a mí me encanta comer!!!
      Un día se me ocurrio la gran idea de comer todo lo que pillara y luego probar a ser Mía, al comenzar me sentía muy bien y bajaba peso sin esfuerzos, pero siempre escondiendome y con remordimiento de si mis amigas de piso o familia se daban cuenta de lo que hacía, porque logicamente comía como una mula, asi estuve unos meses y obsesionada con el peso y el deporte mientras estudiaba la carrera horas y horas...llego un momento en el que tu alrededor no es tonto y si no vomitas no te sientas bien, llegan a sospechar de tus movimientos y esas palabras de tu madre: reina no hagas cosas en las que te puedas castigar porque sabes los riesgos que conlleva y tú siendo enfermera lo sabes.... y sí soy enfermera y sé de sobra todos los riesgos, pero aún asi yo "controlaba porque no tenía ningun problema". Empecé a sentirme mucho mejor con esos 20kg de menos, pero mi pelo era feísimo cuando siempre habia tenido un pelazo, mi piel era flácida y la barriga me colgaba muchísimo, me quedé sin trabajo y fui a casa de mis padres donde alli no podia vomitar porque ellos me escuchaban y vigilaban asi que empece a intentar comer un poco para no preocuparlos y notaba que mi estómago no asimilaba bien la comida y que el esfínter del estómago ya no tenía fuerzas y la comida se venía hacia arriba en forma de caños...una sensacion muy desagradable, asi que me fui de casa para estar sola y seguir con mis habitos hasta que un dia mi novio de toda la vida (que por cierto es un chico de gimnasio con un buen cuerpo...y se fijó en una gordita...) me dijo: siempre has estado preciosa, antes y ahora, y aunque ahora tienes mejor cuerpo, tu sentido del humor y tu manera de ser no es la misma, prefería a mi niña simpática de antes que derrochaba alegría por todas partes.... y sí, estas fueron las palabras que me hicieron reflexionar, si algun chico no se fija en tí por tus kilos de más y sí se fija porque estas mas delgada creo que no merece la pena esa persona,sino te acepta tal y como eres, como quieres que te acepten los demás si ni si quiera te puedes aceptar tú. es verdad que delgada se luce más la ropa y aumenta la autoestima, y hoy en día ya no soy Mía, he aprendido a comer sano y a veces me doy mis caprichos, y logicamente he cogido unos kilitos de más pero me he dado cuenta que tenemos a gente tan maravillosa al rededor que nos quieren y se puede adelgazar sanamente que no podemos castigarnos de esas maneras porque notemos que no encajamos en la sociedad... porque no es así, es nuestra mentalidad la que tenemos que encajar a nuestra situación, y que todo merece un esfuerzo, perder peso comiendo sano y haciendo deporte y la recompensa sera maravillosa sin hacer esfuerzos, es decir, vomitar o ayunar nos haran ser feas por dentro y por fuera, porque sinceramente nos convertimos en sacos de huesos perdiendo esas curvas femeninas y esa alegria en nuestra mirada...Si alguien necesita ayuda tanto motivación, ayuda enfermera, dietas, consejos etc estaré encantada de ayudaros y con el máximo respeto. Un besazo a todas y espero que encontreis sanamente la felicidad, porque solo se vive un vez, y si yo pude ustedes tambien!!! millones de besos!!!

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  2. Pues mi historia es bien diferente.

    De pequeña siempre fui delgada, de hecho durante unos años trabajé como modelo. Solo he engordado cuando he tenido pareja estable, porque me dejaba... porque no había equilibrio en la relación supongo.
    Hace 3 años, tras unos meses de soltera volví a tener el cuarpazo y mi talla 34. Me encantaba ir de compras porque todo me quedaba bien.
    Lo malo vino en mi última relación. Tanto mi pareja (super deportista y yo) como yo nos embarcamos en realizar un sueño, un proyecto empresarial. Cambiamos hasta de hogar... Los dos años que estuvimos luchando en aquel infierno por realizar nuestro sueño acabaron con nuestras fuerzas. El estrés y la ansiedad se juntaron con la depresión por la impotencia de las dificultades burocráticas. Nos devoró... En todo ese tiempo engordamos cada uno mas de 20 kg. yo 25. Decidimos tirar la toalla y volver a mudarnos y reanudar la vida como cuando nos conocimos.
    Solo salir de aquel infierno ya me dió esperanzas para poder volver a mirarme en el espejo y aterrada, ya en febrero de este año decidí hacer lo que fuera necesario.
    Yo también soy vegetariana y si no se conocen bien los alimentos se tiende a engordar así que empecé a comer super limpio, beber mucha agua, poco a poco reanudar el ejercicio.... pero los malos hábitos en la comida basura son difíciles de quitar y tuve una recaida al poco de empezar.
    Rabiosa, intenté ser Ana pero es muyyy difícil porque se estan 3 días sin comer y luego? luego cualquier cosa engorda mucho más. Y es casi imposible de ocultar cuando se vive en pareja.
    Muchas veces había intentado ser Mía pero mi cuerpo no respondía. Hasta hace poco menos de un mes. Ahora, siempre que puedo (que no hay nadie cerca) la llamo y estoy bajando peso sin esfuerzo. Como, sí, como sano porque tengo que hacer deporte o me marearía. A mas masa muscular, más rápido se queman las calorías y más se acelera el metabolismo.
    No soy una wanna be, soy Mía, casi a diario y funciona. Y me siento cojonudamente bien. He bajado 14 kg y me quedan 9.
    No tiré la ropa de hace 3 años, al igual que no tiro la toalla en esto. Me da igual que mis compañeros me vean gorda o flaca, me importa como me veo yo en el espejo, me importa sentirme bonita cuando me pongo un vestido y sentirme ligera cuando salgo a correr.
    Por lo tanto, Mía para siempre, se que es una filosofía de vida, se que esto no acaba cuando consiga mi peso, pero me da felicidad cada día que apunto medio kg menos en mi cuaderno y quiero seguir siendo feliz hasta que me muera. Joder.

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