viernes, 6 de abril de 2012

Taking care of our stomach

Cuando se convive con un desorden alimenticio (odio llamarlo así, queda tan "padecido") es normal que se desencadenen ciertas consecuencias como gastritis o lo que es peor úlceras. En mi caso, tengo ambas: gastritis crónica y una úlcera en el estómago. Esta es una entrada "a pedido", no es que me guste hablar del tema, no soy médico ni nada por el estilo, sólo es una recopilación de información y consejos que tengo desde que me enteré de que yo también lo tengo (sí, investigo detalladamente cada cosa que me dice el médico, cada pastilla que me dan, cada síntoma que menciona). Espero que les sirva, y que en caso de que no sea lo que esperaban, me escriban o sólo  no sé, consulten con un doctor de verdad; ya que a mí ni siquiera me interesa la medicina, estudio lengua.
Ahora, vamos...

La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago que puede ser de tipo agudo, de aparición rápida y resolución en pocos días, o de tipo crónico, en cuyo caso puede persistir durante años y producir úlcera péptica. 

La gastritis puede ser causada por una infección bacteriana (como el Helicobacter pylori) o viral, por enfermedades autoinmunes (como la anemia perniciosa, una forma de anemia que ocurre cuando el estómago carece de una sustancia que es necesaria para la absorción y digestión de vitamina B12) o por el reflujo de bilis hacia el estómago (reflujo biliar).
También puede ser causada por irritación debido a:
  • El exceso de alcohol.
  • A la utilización de ciertos medicamentos, como la aspirina y otros antiinflamatorios.
  • Vómitos crónicos (en nuestro caso leáse bulimia).
  • El exceso de secreción de ácido gástrico, como el provocado por el estrés.
  • La ingestión de sustancias corrosivas o cáusticas.

Algunos consejos:
  • Tome suficiente agua, al menos 8 vasos al día.
  • Debe evitar los alimentos que usted siente que le producen malestar.
  • Elimine las bebidas gaseosas.
  • Haga varias comidas pequeñas durante el día (6), e ingiera cantidades moderadas para no aumentar mucho el tamaño del estómago. Es muy importante que no se salte ninguna comida y que respete el horario de comidas.
  • Evite tomar aspirinas o medicamentos que la contengan como Alka-selzer; pues son irritantes para el estómago.
  • Aumente el consumo de fibra en su dieta.
  • Trate de controlar el estrés, pues se aumenta la secreción ácida del estómago y se irrita la mucosa, lo que puede producir dolor y espasmos en el estómago. 
  • Preferiera aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote 
  • Cocciones sencillas: plancha, grill, horno, hervidos.
  • Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasarlos en frío, mejora la conservación y calidad nutricional).
  • Trate de incluir como mínimo una fuente de fibra por tiempo de comida.
  • Respecto a la legumbre, un remojo prolongado (mayor de 8 horas) y romper el hervor a mitad de cocción, disminuye la posibilidad de que causen flatulencia.
  • Preferir el vinagre de manzana y el zumo de limón al vinagre de vino, 
  • Evitar los carminativos que estimulan las secreciones gástricas como el ajo, cebolla, cebolleta, chalota. 
  • Hierbas aromáticas: Ayudan a la digestión el estragón, eneldo, laurel, tomillo, romero, mejorana...

Alimentos aconsejados:
  • Pasta, arroz, patata, pan blanco.
  • Verduras cocidas y sin piel.
  • Frutas cocidas, en compota y en conserva.
  • Carnes magras, pescados, clara de huevo.
  • Quesos y lácteos desnatados.
  • Agua y bebidas sin cafeína.
  • Cereales integrales: arroz, pan, cereales de desayuno y pastas integrales; germen de trigo, avena integral, galletas integrales (sodas, macrobióticas)
  • Leguminosas: frijoles negros, garbanzos, frijoles de soya, lentejas, etc.
  • Frutas, preferiblemente consumirlas con cáscara: (excepto cítricos) manzanas, duraznos, banano, sandía, melón, papaya, nectarinas, ciruelas
  • Verduras crudas y cocidas: ensaladas con lechuga, repollo, pepino, zanahoria; brócoli, ayote, zucchini, etc.

Alimentos de consumo limitado:
  • Leche y lácteos: Leche condensada, quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados), lácteos con nata o enriquecidos con nata (tipo yogur griego) y los que llevan chocolate. 
  • Carnes grasas, fibrosas como el conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada, embutidos grasos y vísceras, huevos duros, pescados en escabeche o en salazón (bacalao, arenques). 
  • Cereales: Pan fresco recién horneado tipo baguette (fermenta en el estómago y crea molestias), galletas rellenas o bañadas con soluciones azucaradas o chocolate, etc. 
  • Legumbres: Evitar las cocinadas enteras y con ingredientes grasos de origen animal (chorizo, morcilla, tocino, etc.). 
  • Verduras: Evitar las flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla y pimiento en crudo, etc.), aunque depende de la persona, ya que lo que a unos sienta bien a otros no y viceversa. 
  • Frutas: Fruta no madura y cruda, frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas desecadas, frutas confitadas. 
  • Bebidas: Café, descafeinado y té, bebidas con extractos de café o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez). 
  • Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos. 
  • Otros productos: Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería y repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes (el contraste de temperaturas frío-caliente, irrita la mucosa digestiva).
  • Ajo, cebolla, tomate, pepino, pimiento.
  • Quesos fermentados y muy curados.
  • Chocolate, bollería.
  • Zumos de uva y cítricos.
  • Bebidas carbonatadas.

Alimentos a evitar:
  • Temperaturas extremas de alimentos y bebidas.
  • Pimienta, pimiento molido, mostaza, vinagre.
  • Alcohol.
  • Café y té.


Por otro lado, esa pequeña herida que llamamos úlcera se desarrolla cuando se alteran los mecanismos de defensa que protegen del jugo gástrico al estómago (úlcera gástrica); al duodeno, porción del intestino delgado más próximo al estómago (úlcera duodenal) o al esófago (úlcera esofágica).    El ácido y otros jugos producidos por el estómago pueden contribuir a la formación de úlceras al quemar el tejido de revestimiento de su tracto digestivo. Esto puede ocurrir si tu cuerpo produce mucho ácido o si el tejido de revestimiento de su tracto digestivo está dañado de algún modo. La tensión (estrés) física o emocional puede ayudar a ocasionar úlceras. Para el tratamiento de las úlceras de estómago tienes que ingerir algún fármaco prescrito por tu médico y seguir un régimen dietético especial que consista de alimentos que no te causen dolor o te alivien el que sientas.Una dieta para la úlcera no debe ser muy estricta, no obstante un poco de prudencia al principio no vendría mal. Lo que sí se aconseja son las comidas frecuentes y en pequeñas cantidades. Comer despacio y masticar bien las comidas ayuda a tener una buena digestión.




Algunos consejos:
  • Llevar a cabo una alimentación lo más variada posible, excluyendo tan solo temporalmente aquellos alimentos que crean molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica. No limite su dieta más de lo necesario.
  • Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, comida, merienda y cena). Se puede incluir una colación a media mañana, según horarios.
  • No ingerir comidas abundantes, pesadas o copiosas, comer lentamente y masticar bien.
  • No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a la cama, dejar pasar al menos dos horas.
  • Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada. 
  • Progresivamente incluir alimentos nuevos hasta llegar a una alimentación normal (fase de estado) y de acuerdo a las indicaciones de dieta equilibrada.
  • No fumar
  • Evitar los medicamentos antinflamatorios tales como aspirina e ibuprofeno.
  • Evitar la cafeína y el alcohol, o sólo tómelos en pequeñas cantidades y con el estómago lleno.
  • Evitar las comidas condimentadas si le causan acidez estomacal.
  • Evitar el estrés, aprender a relajarse y a llevar a cabo un ritmo de vida más sano.Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secreción gástrica) por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.), excepto de menta piperita si hay reflujo, ya que relaja el esfínter del esófago.
  • Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación.

Alimentos aconsejados:
  • Leche y lácteos: No es aconsejable durante la etapa de remisión la toma frecuente de lácteos debido a que aumentan la secreción de ácido gástrico a las 2-3 horas tras su ingesta. Esta es una recomendación temporal, por lo que no hay que preocuparse por un posible déficit de calcio, ya que en fase de estado, la dieta deberá incluir de nuevo la cantidad adecuada de este grupo de alimentos.
  • Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Carnes con poca grasa, pescado blanco y azul cocinado con poca grasa, huevos revueltos o en tortilla o escalfados o pasados por agua, fiambre de pollo o pavo.
  • Cereales, patatas y legumbres: Todos salvo los indicados en "alimentos limitados". En relación con las legumbres, se aconseja cocinarlas sólo con arroz o patata y verduras, y si aún así no sientan bien, pasarlas por el chino o el pasapurés para eliminar los hollejos y mejorar su digestibilidad y tolerancia.
  • Verduras y hortaliza: Suelen sentar mejor los purés que las verduras cocinadas enteras.
  • Frutas: Frescas muy maduras no ácidas, batidas, asadas, en compota o en puré.
  • Bebidas: Agua, caldos diluidos e infusiones suaves (salvo las indicadas en alimentos limitados)
  • Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla y margarinas vegetales, en crudo se toleran mejor.

Alimentos de consumo limitado:
  • Leche y lácteos: Leche condensada, quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados).
  • Carnes grasas: fibrosas como el conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada, embutidos grasos y vísceras, huevos duros, pescados en escabeche o en salazón (bacalao, arenques).
  • Cereales: Pan fresco recién horneado tipo baguette (fermenta en el estómago y crea molestias), cereales integrales, muesli (con frutos/as secas), galletas rellenas o bañadas con soluciones azucaradas o chocolate, etc.
  • Legumbres: Cocidas con tocino, chorizo..., según la tolerancia de cada persona.
  • Verduras: Evitar las flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla y pimiento en crudo, etc.) y las ensaladas, aunque depende de la persona, ya que lo que a unos sienta bien a otros no y viceversa.
  • Frutas: La fruta no madura y cruda, frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas desecadas, frutas confitadas.
  • Bebidas: Café, descafeinado y té, bebidas con extractos de café o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez).
  • Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos.
  • Otros productos: Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería y repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes (el contraste de temperaturas frío-caliente, irrita la mucosa digestiva).

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