Sentir que puedo dar todo, sangrar, morir en el intento y que nunca va a ser suficiente. Es la historia de mi vida. Siempre más, nunca menos. Sin embargo, nunca alcanza. Puedo morirme de hambre, cortarme hasta no tener sangre, desmayarme en el intento, pero no ser suficiente. Nunca es suficiente.