Si me pierdo y no me encuentro, ¿qué hacer para volver a vos? Si estoy ciega, sorda y muda; mi llanto es invisible y yo, inexistente. Camino a tu lado, vos, ¿caminás conmigo?
Es este el instante en el que estoy tan viva y tan muerta. Mis ojos perdidos, mi cabeza ida, mis oídos sordos. Vos hablás, sí, siento tu voz como un murmullo siempre presente, tratando de interrumpir mis planes.
Soy un cadáver marchando a su tumba cuando camino a tu lado y planeo mi suicidio. Me voy de tu lado, me despido, te dejo… y aun así mi mano sujeta la tuya.
Nos sentamos, te recostás en mis piernas… mis lágrimas se aflojan. No va a ser la primera vez que llore sin que te des cuenta. Me quedo acá. Sí, sigo acá.
